La calabaza es una hortaliza que destaca por su carácter digerible. Entre sus componentes predomina el agua y su contenido en azúcares es de sólo el 5%. Es un alimento rico en beta-caroteno, sustancia esencial para la visión, el buen estado de la piel, los tejidos y para el buen funcionamiento de nuestro sistema de defensas. La pulpa de la calabaza se puede consumir tanto cruda, como cocida, frita, rehogada o gratinada, como acompañante de guisos y potajes. También pueden rellenarse de arroz o utilizarse en cremas a base de verdura o marisco.