Tubérculo de piel fina y dura, con un color exterior rojizo e interior blanco. La patata roja está especialmente recomendada para hacer purés, sopas y cremas pero también para comerla hervida con otras verduras, debido a su mayor cremosidad. Frente a otros tipos de patatas destaca por su alto contenido de azúcar y húmedad y el inferior nivel en almidón. Las patatas aportan una gran cantidad de agua e hidratos de carbono, además de proteínas, sodio, potasio, fósforo, calcio, hierro, vitamina A y C, entre otras. Sus propiedades antioxidantes contribuyen a mantener en buena forma nuestro organismo y prevenir enfermedades cardiovasculares, hepáticas y tumorales.